Este fue, a mi entender, la cumbre -y el final- de ese a veces conocido y mal llamado 'estilo Clarín'. Se trata de una serie de treinta y cinco desplegables de 109 x 32,7 centímetros cada uno. Aquí se puede ver el arte final de 23 de ellas, el resto se perdieron. Algunas en una exposición demasiado itinerante, otras sencillamente se redujeron a polvo cuando me traslade de nuevo a Barcelona. 
El trabajo forma parte de la enciclopedia coleccionable en 4 tomos Historia Visual de la Argentina, realizada por el estudio Cases i Associats y editada por diario Clarín el año 2001. El trabajo involucró a numerosos profesionales. Por lo que respecta al contenido la obra está coordinada por el periodista y poeta Alberto Szpunberg e incluye las firmas de los más destacado historiadores argentinos. Las infografías fueron un proyecto al margen de mi trabajo habitual en el diario, pero conté con casi toda la sección de aquel momento: Alejandro Tumas, Lucas Varela, Juan Pablo Zaramella, Jorge Portaz, Luis Yong, Ana Gueller, Paula Simonetti y Pablo Loscri. Las fotografías de estudio, pieza fundamental en estos trabajos, son obra de Cristina Reche.
El conjunto de este trabajo mereció un Award of Excelence de la SND.
Podéis ver una breve explicación del proceso de trabajo así como la reproducción de tres de ellos -uno de los desaparecidos incluido- en el libro Infografía, 1ª exposición de gráficos periodísticos, editado por el capítulo español de la SND y la Universidad de Navarra el año 2002.
Como podéis ver no se trata de las infografías publicadas, faltan los diagramas y textos añadidos con el ordenador. Desgraciadamente los gráficos tal y como se publicaron están hechos en versiones antiguas de FreeHand, rescatarlas requiere de demasiadas horas.




























Gracias a vuestros comentarios (y a unos cuantos mails que he recibido) me he animado a rescatar alguno de los desplegables de História Visual de la Argentina tal como fueron publicados. En ellos podéis apreciar toda la información que contenían. La consigna editorial era: "Un desplegable donde padre e hijo se sienten a leerlo juntos", es decir había que valorar la información por su capacidad de ser graficada más que por su inmediatez, sencillez o impacto visual. Se trataba de un enciclopedia, no de un diario. Viéndolo con la distancia que otorga el tiempo, creo que el diseño, la gráfica y la maquetación dejan bastante que desear. Si me sigue pareciendo interesante la jerarquía de ilustraciones, si os fijáis son cuatro y por este orden: de mayor información y menor impacto al efecto inverso
1. Las gráficas más austeras. Por ejemplo las gráficas estadísticas de Revolución industrial y comercio en el S.XVIII. o la pirámide social de Indígenas en vispera de la conquista.
2. La fotografía recortada. Pegadas con cinta adhesiva a modo de collage. Fotografías hechas especialmente para el gráfico y en estudio. En algunos casos, como la ropa del indígena, hubo que sacarlas de las vitrinas del museo para poder tomar copias bien iluminadas y descriptivas.
3. Los objetos alegóricos. Incluidos en la fotografía general del original le otorgan volumen y dimensión al conjunto. Este es el caso de la caja con frascos de Revolución industrial.
4. Las ilustraciones más interpretativas. Son la imagen unificadora de todo el conjunto. Elaboradas manualmente y, casi siempre sobre copias de facsímiles de la época, en técnica mixta, oleo, cera, aceite de linaza y collage con todo tipo de materiales, como ejemplo la parte de la noche de Indígenas esta hecha usando como base una radiografía de mis pulmones.