'Dialograma'. Una vez más. Con sentimiento.
Jaime carece de fe. No cree en la comunicación por la vía del lenguaje en que pensamos:  la palabra en prosa. Que estemos condenados a transitar la vida en soledad no tiene nada deseable, ni tan siquiera hay épica. Por ello Jaime –como todos- insiste en jugar a un juego en el que no cree: la comunicación por la vía de los lenguajes concretos.
Mediante reflexiones en voz alta, disecciones visuales o lecturas acompañada de música, aborda el más puro exhibicionismo. No por que crea que lo que tiene que mostrar es singular, sino todo lo contrario: intrínsecamente humano y, en consecuencia, espacio para la empatía. Única posibilidad de transitar de la mano del público, uno a uno, un espacio temporal: lo que dura ‘Dialograma’.
553 rectángulos negros
Instalación. Poliestireno negro, dimensiones variables.
De apariencia abstracta esta instalación contiene una gran cantidad de información muy precisa. Los rectángulos que forman la composición adaptable al espacio expositivo son gráficas de tipo estadístico que abordan temáticas de índole cultural, social, económica o política. Una detallada leyenda aclara al espectador de que trata cada una de las gráficas expuestas.